Escuela técnica: crece la matrícula pero persiste la brecha de género

Entre 2011 y 2018, la matrícula de las secundarias técnicas aumentó un 14,4% en todo el país: pasó de 596.998 a 682.699 estudiantes. El crecimiento fue mayor al de la matrícula de secundaria común en ese período (10,7%). Uno de cada 3 estudiantes (32,9%) son mujeres, según datos de un informe del Observatorio Argentinos por la Educación.

Los egresados de la escuela técnica tienden a tener mayor continuidad en estudios universitarios y se ubican en puestos de mayor calificación. CRÉDITO: INET

Las escuelas secundarias técnicas sumaron 85.701 alumnos entre 2011 y 2018, lo que representa un crecimiento del 14,4%. Los datos surgen del informe “Crece la educación técnica pero persiste la brecha de género”, del Observatorio Argentinos por la Educación, con autoría y colaboración de Gustavo Gándara, Pablo Granovsky, Hernán Ruggirello y Marcelo Casartelli, de Fundación UOCRA. En el mismo período, la matrícula de las escuelas secundarias comunes creció 10,7%.

El acceso igualitario de las mujeres a la educación técnica en el nivel secundario aún es una cuenta pendiente. A nivel nacional, las mujeres representan el 32,9% de la matrícula. Con el 44% de la matrícula de sexo femenino, San Luis es la provincia más cercana a lograr la paridad, seguida por Tierra del Fuego (40,7%), Santiago del Estero (40,5%), Formosa (40,4%) y Chubut (40,2%). Las provincias con menor porcentaje de mujeres en las secundarias técnicas son Buenos Aires (27,4%) y La Pampa (30%).

“La educación secundaria técnica en Argentina tiene muchos rasgos a destacar. Se trata de una escuela de doble escolaridad, de carácter tecnológico, donde se articulan teoría y práctica. Este aspecto suele ser fuente de motivación para los y las estudiantes –señala Claudia Jacinto, investigadora del CONICET en el CIS-IDES–. Estudios de seguimiento de egresados  muestran que, a 4 años de finalización de la escuela, los egresados tienden a tener mayor continuidad en estudios universitarios y se ubican  en puestos de mayor calificación que jóvenes que cursaron la escuela secundaria común”.

Los aprendizajes, por encima de la secundaria común

Los estudiantes de escuelas técnicas obtienen mejores resultados en Matemática que sus pares de las secundarias comunes. Según los datos de la última evaluación Aprender (2017), el 40,4% de los estudiantes del último año de secundarias técnicas alcanzaron los niveles satisfactorio o avanzado en Matemática, mientras que en las secundarias comunes la cifra desciende al 29,6% de los estudiantes. 

En Lengua también se registra una pequeña diferencia en favor de las escuelas técnicas: el 63,9% de los estudiantes de esta modalidad alcanzan los niveles satisfactorio o avanzado en Aprender, por encima del 62,3% de los alumnos de secundaria común.

El crecimiento de la formación profesional

El crecimiento de la escuela secundaria técnica se vio acompañado por un incremento en la cantidad de estudiantes en el área de formación profesional (23,7%). “La formación profesional permite mejorar las condiciones de empleabilidad de las personas de una manera más ágil y a la vez es el medio más adecuado para formar y actualizar de forma continua a la fuerza laboral”, explica Fabián Prieto, director nacional de Educación Técnica y Formación Profesional. “El INET ha impulsado con fuerza desde 2016 la Formación Profesional por entender que es un ámbito de formación de capital humano estratégico para el desarrollo socioproductivo local, regional y nacional”, agrega Prieto.

“Se observa un crecimiento importante de la demanda de educación técnico profesional (ETP), una integración más dinámica entre los campos de la educación y el trabajo, un vínculo más fluido entre las instituciones de ETP y el ámbito productivo, científico tecnológico y laboral”, describe Gustavo Gándara, director ejecutivo de Fundación UOCRA. La organización coordina una red de 32 centros de Formación Profesional, en los que, según Gándara, “se integran la educación y el trabajo como factores claves para el desarrollo del país, combinando la mejora económica con la integración social, en un marco de formación continua para los trabajos del futuro”.

Sé el primero en comentar

Su dirección de correo no será publicada.


*