Evaluación educativa: ¿quién debe estar a cargo?

Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, México, República Dominicana y Uruguay cuentan con organismos autónomos para evaluar la calidad de la educación. En Argentina, el organismo responsable de esta tarea depende del Ministerio de Educación nacional.

Estudiantes de la Escuela Nº 2 Patricias Argentinas, durante el operativo Aprender 2019. FOTO: Ministerio de Educación

La nueva estructura del Ministerio de Educación de la Nación establece que la evaluación educativa queda a cargo de la Secretaría de Evaluación e Información Educativa, cuya principal función es brindar insumos “a la comunidad educativa y a la sociedad en general para contribuir a la mejora continua de la educación”. Desde 2016, la evaluación educativa tiene rango de secretaría de Estado en la Argentina. En otros países de la región, en cambio, la tarea es responsabilidad de un instituto autónomo.

El informe “¿Cuáles son los organismos responsables de la evaluación educativa en los países de la región?”, del Observatorio Argentinos por la Educación, con autoría de Juan J. Llach, releva cuáles son los organismos responsables de la evaluación educativa en distintos países de América Latina. Se describe cuál es el estatus legal de cada organismo, sus funciones principales y el mecanismo de elección del director, entre otras cuestiones. 

Se mencionan, entre otros, los casos del Instituto Nacional de Estudios e Investigaciones Educativas Anísio Teixeira (INEP) de Brasil; el Instituto Colombiano para la Evaluación de la Educación (ICFES); la Agencia de Calidad de la Educación de Chile; el Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEVAL) de Ecuador; y el Centro Nacional para la Revalorización del Magisterio y la Mejora Continua de la Educación de México, que reemplazó en 2019 al Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación. La mayoría de estos organismos son autárquicos o autónomos.

Tener una institucionalidad más independiente genera las condiciones necesarias para la continuidad de las políticas de evaluación. Contar con un instituto de evaluación educativa es un modo de garantizar que esta sea una política de estado, es decir, que no cambie cada vez que asume un nuevo gobierno”, afirma Juan J. Llach, ex ministro de Educación y autor del informe. Para Llach, “los antecedentes en la región y en la Ciudad de Buenos Aires muestran caminos alentadores”.

En Argentina, en 2018 se presentó un proyecto de ley para crear el Instituto de Evaluación de Calidad y Equidad Educativa (IECEE), que sería un ente descentralizado del Ministerio de Educación, “con autonomía funcional y potestad para dictar su organización interna, autarquía económica financiera y personería jurídica propia”. El proyecto no llegó a aprobarse. Según Marina Paulozzo, especialista en evaluación educativa de la UNIPE, el proyecto “no agrega novedad sobre las funciones de organismos preexistentes. No es superador incluso del Consejo Nacional de Calidad de la Educación, creado en 2006 y prescripto en el artículo 98 de la Ley de Educación Nacional”.

Más allá de la configuración institucional de la evaluación educativa, resulta fundamental “la continuidad de las políticas, la consolidación de equipos técnicos bien formados y la existencia de marcos que planteen horizontes a mediano y largo plazo”, plantea Lilia Toranzos, especialista en Evaluación de la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI). Para Toranzos, también es clave “la convergencia de diferentes áreas responsables del gobierno de la educación y diferentes actores del sistema en la mirada atenta sobre los resultados, así como el diseño de renovadas estrategias de evaluación, lectura y análisis sobre la información, es decir, la incorporación de esta como insumo valioso para la mejora de los procesos de trabajo en el ámbito del sistema educativo”. 

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