“Necesitamos entender el cerebro para mejorar el aprendizaje de la lectura”

Manuel Carreiras, neurocientífico español, defiende el método fonético de alfabetización en contra del método global. Asegura que el primero está respaldado por evidencia científica y que sus resultados son mejores tanto en las tareas ortográficas y fonológicas como en las semánticas. Para Carreiras, el constructivismo “pertenece al mundo de las creencias”.

Manuel Carreiras, director del BCBL en el País Vasco, defiende el método fonético de alfabetización y cuestiona la eficacia del método global.

Manuel Carreiras es director científico del Basque Center on Cognition, Brain and Language (BCBL) de San Sebastián, en España. Estuvo de visita en Buenos Aires para participar de la conferencia “El cerebro y la lectura”, y conversó con Eduprensa sobre la importancia de que el método de alfabetización esté basado en evidencia científica.

–¿Por qué hoy la lectura vuelve a estar en el centro del debate educativo?

–Hoy existen en el mundo muchos congresos cuyo objeto principal es la lectura porque, desde el punto de vista de la neurociencia, tenemos que entender cómo funciona el cerebro para poder explicar cómo leemos, cómo se aprende a leer y cómo se pueden mejorar esos sistemas de aprendizaje. Si llegásemos de Marte y nos encontrásemos con un coche pero no supiésemos cómo funciona, trataríamos de descubrirlo por ensayo y error. Sin embargo, si sabemos que la función del motor es propulsar el coche y la función de la batería es proporcionar electricidad para que funcione el motor de arranque, estamos en una posición mucho mejor para poder entender el diseño del coche. O si el coche se estropea, estaremos en una mejor disposición para poder arreglarlo. Esto mismo sucede con la lectura. Si desentrañamos cuáles son los mecanismos neurales que subyacen a la lectura, tendremos información muy valiosa para poder mejorar su proceso de aprendizaje y para subsanar el sistema cuando falle.

–En los últimos años en Argentina surgió un debate entre el método global y el método fonético de alfabetización.

–Creo que es un debate estéril. Si tú buscas un cirujano mañana para que te opere, a ti te importa poco si es de derecha o de izquierda. Te importa poco su ideología: lo que te importa es que sea bueno. Eso es lo que debería suceder, y desgraciadamente no sucede, con los métodos de lectura. Porque se cree que el método global es mucho más chic, mucho más cool y de izquierda, y que el método fonético no. Eso va en contra de la evidencia que tenemos en neurociencia, donde vemos que el cerebro desgrana esas unidades grandes en unidades más pequeñas y las analiza. Hay experimentos que muestran que el método fonético o silábico es mucho mejor para aprender a leer, aunque pueda ser más tedioso al principio.

“Si desentrañamos cuáles son los mecanismos neurales que subyacen a la lectura, tendremos información muy valiosa para poder mejorar su proceso de aprendizaje y para subsanar el sistema cuando falle”

A lo mejor habrá que acompañar ese método con algunas capacidades motivadoras, que es lo que resulta más llamativo del método global. Pero si el método no desciende hasta la relación entre fonemas y grafemas… olvídate. El cerebro no funciona así. Los chicos que están en la parte de arriba de la cola van a aprender a leer aunque el profesor no quiera, porque tienen una motivación impresionante. El problema está en la parte de abajo de la cola. Esos chicos que tienen dificultades, si les das un método que no funcione con las unidades elementales de las palabras, no van a aprender.

–¿Cómo opera esto en los chicos con dislexia?

–La lectura requiere automatizar la conversión grafema-fonema. Ese engranaje, una vez que lo tienes, es muy poderoso, porque te permite leer cualquier palabra. Una vez que vas aprendiendo a leer distintas palabras y automatizas esas palabras, vas ensamblando las frases. La dislexia es un trastorno neural, que tiene una base genética, que se manifiesta de forma diferente incluso en distintas ortografías. En español los chicos son capaces de disimularlo un poco mejor, no cometen tantos errores como en inglés, pero van a hacer una lectura más lenta. Les cuesta más automatizar esas conversiones de grafemas a fonemas. Es verdad que no todas las dislexias son de origen fonológico, hay otras que son más atencionales, pero la gran mayoría tiene un problema de decodificación, o sea de relación entre grafemas y fonemas. Si no eres capaz de hacer ese ensamblaje fácilmente y luego de automatizarlo, vas a tener problemas a la hora de leer.

“La gran mayoría de los disléxicos tiene un problema de decodificación, o sea de relación entre grafemas y fonemas. Si no eres capaz de hacer ese ensamblaje fácilmente y luego de automatizarlo, vas a tener problemas a la hora de leer”

–¿Cómo funciona la alfabetización en España? ¿Hay un método oficial definido por el Ministerio?

–Normalmente en España los chicos empiezan a leer a los 5 años, incluso desde los 4 años tienen juegos de conciencia fonológica y ya conocen algunas letras. Pero al final de primer grado o mediados de segundo es cuando tienen automatizada la lectura. Los chicos con dificultades, por ejemplo con dislexia, los detectas a los 8 o 9 años, cuando sus compañeros han aprendido a leer bien y ellos llevan unos dos años de desfasaje.

No hay un método oficial, pero la gran mayoría son métodos fonéticos o silábicos, basados en la relación grafema-fonema. Sé que hay algunas escuelas que utilizan un método mixto, que incorpora algunos elementos del método global. Pero no veo que haya un debate en la sociedad sobre los métodos de lectura en España. Hace unos años sí hubo una discusión, a partir de una corriente que venía sobre todo de Latinoamérica, que defendía el método global y afirmaba que era más progresista. Pero creo que es la misma discusión con la psicología: no hay una psicología de izquierda asociada al psicoanálisis y otra de derecha asociada al cognitivismo y al conductismo. Creo que hay que empezar a desligar esas cosas, y buscar los fundamentos científicos que hay detrás de las decisiones. Me importa un pepino que el cirujano sea de izquierda o de derecha, me importa que me opere bien.

“Normalmente en España los chicos empiezan a leer a los 5 años, incluso desde los 4 tienen juegos de conciencia fonológica y ya conocen algunas letras. Pero al final de primer grado o mediados de segundo es cuando tienen automatizada la lectura”

–En sus investigaciones en el BCBL, ¿a qué resultados llegaron en respaldo del método fonético?

–Nosotros tenemos datos propios desde hace 3 años; estamos terminando de escribir un paper para una revista de habla inglesa. Son los resultados de un estudio que hicimos en el País Vasco, en el que medimos a los niños en torno a una serie de variables visuales y auditivas: búsqueda visual, conciencia fonológica, etcétera. Trabajamos con dos grupos distintos: unos chicos aprendieron a leer con un método; los demás con otro. Luego de la alfabetización, volvimos a hacer esas mediciones y medimos también lectura de palabras y de pseudopalabras (palabras inventadas que no tienen significado). Uno esperaría que el método fonético sea mejor en las tareas ortográficas y fonológicas, pero que el método global sea mejor en las tareas semánticas. Sin embargo, los resultados indican que el método fonético es mejor en todo.

No pudimos hacer una asignación aleatoria porque son dos colegios hermanos que utilizan distintos métodos. De hecho, la pregunta nos vino de la directora de uno de los colegios, donde tenemos un laboratorio. Ella nos planteó: “Nos gustaría saber si lo estamos haciendo bien”. Son dos colegios concertados (privados con subvención estatal), cercanos entre sí, el nivel socieconómico de los padres es similar. En cada escuela les enseñaron a leer a sus alumnos, y después nosotros fuimos a hacer las pruebas. Comparamos la ejecución de dos grupos que estaban equiparados antes de empezar.

“Uno esperaría que el método fonético sea mejor en las tareas ortográficas y fonológicas, pero que el método global sea mejor en las tareas semánticas. Sin embargo, los resultados indican que el método fonético es mejor en todo”

–Por último, ¿no hay evidencia científica que sustente al constructivismo?

–Me gustaría terminar de comprender qué se entiende por constructivismo. No conozco qué evidencia científica lo respalda. Si está, está muy escondida. La medicina tuvo esta discusión hace mucho tiempo: frente a la medicina basada en ciencia, están los chamanes. Los chamanes tienen un cierto conocimiento, pero la medicina hizo una transición basada en evidencia científica. Eso mismo hay que buscar en educación: que en lugar de guiarnos por la intuición, nos guiemos por la evidencia científica.

Una cosa es el mundo de las creencias y otra cosa es el mundo de la ciencia. En la ciencia no hay nada mágico, la ciencia se basa en dos principios: el primero es que si tú realizas un experimento, tienes que manipular una variable y controlar todas las demás, para poder ver el efecto de esa variable. El otro principio es la repetición: si yo hago el experimento en Buenos Aires, en Moscú y en Nueva York, bajo las mismas condiciones, he de obtener los mismos resultados. El constructivismo no acepta este método científico. Entonces estamos en el mundo de las creencias.

 

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