El nivel inicial no alcanza para compensar las desigualdades

Frente a las múltiples privaciones que afectan a los chicos más pobres, la asistencia a nivel inicial no alcanza para mejorar significativamente los desempeños en Lengua y Matemática en primaria y secundaria. Los especialistas advierten que es clave garantizar la calidad del jardín, en particular para los sectores más desfavorecidos.

CRÉDITO: Clemens v. Vogelsang (Flickr)

La escolarización temprana se asocia con mayores niveles de aprendizaje en primaria y secundaria: los niños que van al jardín suelen lograr mejores desempeños en la escuela, según los datos de Aprender y de las pruebas PISA. Sin embargo, esa asociación no siempre se verifica: para los chicos más pobres, afectados por múltiples privaciones (alimentación, saneamiento, vivienda, salud, información, estimulación), el jardín de infantes no alcanza a compensar las desigualdades de aprendizaje.

Los datos surgen del informe “El jardín de infantes no puede solo”, del Observatorio Argentinos por la Educación. Allí se observa la asociación entre los niveles de aprendizaje de Matemática y Lengua en primaria y secundaria, y la asistencia o no al jardín de infantes. Esa asociación positiva se ve de manera clara para los chicos de NSE alto, pero no se verifica para los chicos de NSE bajo.

La asociación entre los niveles de aprendizaje de Matemática y Lengua, y la asistencia o no al jardín de infantes, se ve de manera clara para los chicos de NSE alto, pero no se verifica para los chicos de NSE bajo

Según las hipótesis planteadas por el informe, esa diferencia tiene que ver con las dificultades del jardín para compensar por sí mismo las múltiples privaciones a las que se ve expuesta la infancia en la Argentina, como lo muestran los datos del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA. También podría explicarse por una diferencia en la calidad de la oferta de nivel inicial a la que acceden los niños según su nivel socioeconómico.

Incidencia de las privaciones en cada dimensión de derechos de niños, niñas y adolescentes. FUENTE: Observatorio de la Deuda Social Argentina – UCA – 2018

“En los NSE medios y altos es mayor la correlación entre asistencia al jardín y aprendizaje en primaria y secundaria. Esto ocurre porque, por ejemplo, las cruciales prácticas de desarrollo infantil (nutrición y estimulación) pueden ser de mayor calidad en esos NSE. Y también puede estar ocurriendo que los jardines a los que asisten los chicos de menor NSE sean, en promedio, de inferior calidad, y no lleguen a compensar las diferencias de prácticas de desarrollo infantil entre uno y otro NSE”, plantea Juan Llach, miembro de la Academia Nacional de Educación.

El informe Construyendo una educación de calidad: un pacto con el futuro de América Latina, elaborado por el Diálogo Interamericano y Fundación Santillana, plantea una idea similar:Hay que reconocer que, por sí sola, la masificación del jardín de infantes no va a generar los resultados buscados en términos de desarrollo infantil ni afectar de modo sustantivo las capacidades de aprendizaje en las escuelas primarias. Esto se explica tanto por la baja calidad de muchos de los programas de preescolar como por la debilidad de los esfuerzos orientados a promover el desarrollo y la estimulación en los niños no escolarizados”.

“Puede estar ocurriendo que los jardines a los que asisten los chicos de menor nivel socioeconómico sean, en promedio, de inferior calidad”, plantea Juan Llach

Los datos analizados por el Observatorio a partir de la prueba Aprender 2016 indican que el porcentaje de estudiantes de NSE bajo que logra nivel “satisfactorio o avanzado” en Matemática en primaria no varía significativamente según asistencia a nivel inicial. La cantidad de alumnos con buenos desempeños es incluso mayor entre quienes no fueron al jardín (57,3%) que entre quienes fueron desde los 4 años (52,8%).

FUENTE: “El jardín de infantes no puede solo” – Observatorio Argentinos por la Educación

En secundaria tampoco se dan grandes variaciones de desempeño entre quienes no asistieron al jardín y quienes sí lo hicieron. Esa correlación sí se verifica para los chicos de NSE alto: entre ellos, solo el 15,5% de quienes no asistieron al jardín logra buenos desempeños, mientras que la cifra es más del doble (39,0%) para aquellos que asistieron desde sala de 3 o antes.

FUENTE: “El jardín de infantes no puede solo” – Observatorio Argentinos por la Educación

“Adelantar la escolarización a edades tempranas no resuelve necesariamente los problemas de calidad en primaria y secundaria. A esta esta visión mágica la hemos denominado ‘fuga hacia atrás’ y es una decisión político educativa muy precaria e incompleta, porque el nivel inicial potencia en los chicos el capital cultural de sus familias solo si la oferta es de alta calidad, y solo en ese caso sí se advierten mejoras en los sectores sociales más vulnerables –explica Mariano Narodowski, profesor de la Universidad Torcuato Di Tella y cofundador de Pansophia Project–. La inclusión de los más pequeños no asegura en sí misma buenos resultados en los futuros aprendizajes. La calidad, garantizada por los proyectos institucionales, la profesionalidad docente y la estrategia pedagógica, importa tanto como la inclusión”.

“La inclusión de los más pequeños no asegura en sí misma buenos resultados en los futuros aprendizajes. La calidad importa tanto como la inclusión”, sostiene Mariano Narodowski

El informe no analizó relaciones de causalidad, sino sólo correlaciones simples. Narodowski agrega: “Las instituciones educativas transmiten también muchos otros saberes que las pruebas estandarizadas como Aprender no captan: hábitos personales, relaciones grupales, capacidad de ponerse en el lugar de otro, construcción de categorías témporo-espaciales, identidades locales y nacionales, conocimiento de reglas y límites, disfrute lúdico, entre otras”. En otras palabras, los bajos aprendizajes de Lengua y Matemática de muchos chicos pobres que concurrieron al jardín de infantes no implican que la asistencia de esos chicos al nivel inicial no tenga otros efectos positivos.

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