Red PLaNEA: el germen del cambio educativo que avanza en Tucumán

Impulsada por Unicef junto con el Ministerio de Educación de la provincia, la iniciativa abarca 16 escuelas que ya están trabajando con concentración horaria de los profesores y aprendizaje por proyectos a partir de preguntas auténticas. El modelo se basa en la participación activa de los estudiantes, y requiere cambios en la estructura escolar.

La red PLaNEA abarca 16 escuelas secundarias, 1000 alumnos y 250 docentes en la provincia de Tucumán. CRÉDITO: Unicef

Una escuela secundaria en la que el principal objetivo es desarrollar capacidades como la creatividad, la formulación de hipótesis y su indagación, el trabajo colaborativo, el diseño de proyectos interdisciplinarios. Una escuela secundaria que propone la participación activa de los estudiantes en el proceso de aprendizaje, exigiéndoles la resolución de problemas auténticos que requieren indagar en diversas fuentes de información, así como relacionar diversos contenidos, saberes y lenguajes. Esa secundaria, que se parece tanto a lo que algunos expertos auguran para el futuro, ya existe: en Tucumán hay 16. Son las escuelas de la red PLaNEA (Nueva Escuela para Adolescentes), que cuentan con un total de 1000 alumnos y 250 docentes.

Las escuelas de PLaNEA –una iniciativa impulsada por Unicef junto con el Ministerio de Educación de Tucumán– ponen en primer plano la empatía, el respeto a la diversidad y la construcción de vínculos positivos, habilidades clave para la vida en sociedad. Además, incorporan el uso activo de tecnologías, incluyen la alfabetización digital e introducen la enseñanza de programación, con el apoyo de la Fundación Sadosky. Para 2020 está previsto que PLaNEA llegue a 30 escuelas, 5000 alumnos y 1000 docentes de secundaria en Tucumán.

Las 16 escuelas de la red PLaNEA proponen la participación activa de los estudiantes en el proceso de aprendizaje, exigiéndoles la resolución de problemas auténticos que requieren indagar en diversas fuentes de información, así como relacionar diversos contenidos, saberes y lenguajes

Las secundarias de PLaNEA profundizan el trabajo de las escuelas de “Nuevo Formato” implementadas en la provincia desde 2010. Según el informe Políticas educativas para transformar la educación secundaria, elaborado por Unicef y Flacso, se trata de un grupo de instituciones surgidas a partir de la resolución provincial N° 146, que impulsó la creación de secundarias con “nuevos formatos de organización pedagógico-curricular”, con el propósito de hacer un “seguimiento individualizado de los procesos de aprendizaje”, “conformar equipos de trabajo institucional”, “diseñar actividades de acompañamiento a las trayectorias escolares” y “construir sentido de pertenencia”, entre otras cuestiones.

El “Nuevo Formato” contempla principalmente modificaciones en el trabajo docente, en el acompañamiento de las trayectorias estudiantiles y en la organización curricular. Entre sus características fundamentales figura la designación docente a través de un agrupamiento indivisible de horas cátedra –como un cargo– que contempla tiempo de trabajo frente a alumnos y horas de trabajo institucional. También prevé el trabajo docente por ciclo: los equipos docentes de las materias básicas trabajan con el mismo grupo de alumnos por tres ciclos lectivos consecutivos, para realizar el seguimiento de una cohorte de alumnos y así acompañar sus trayectorias escolares. Además, se incorpora la figura del “asesor pedagógico”, y la selección de directivos y de docentes se hace mediante entrevista.

Las secundarias de PLaNEA profundizan el trabajo de las escuelas de “Nuevo Formato”, que establecieron modificaciones en el trabajo docente, en el acompañamiento de las trayectorias estudiantiles y en la organización curricular

La mayoría de esas escuelas de “Nuevo Formato” –que llegaron a ser 38, aunque luego redujeron su número– se ubican en barrios urbanos marginales. El objetivo estratégico del proyecto era promover el trabajo colectivo entre los educadores, para lo cual incorporó nuevas figuras docentes y redefinió las funciones de profesores y directivos. El sentido de ese nuevo modelo organizacional era lograr que la secundaria sea efectivamente accesible a “colectivos estudiantiles más amplios y heterogéneos”. Desde 2017, la propuesta de las escuelas de “Nuevo Formato” se profundizó con PLaNEA.

“PLaNEA es un modelo en el que se acentúa la concentración horaria de los docentes y el trabajo por proyectos en seis áreas fundamentales. Incorporamos la programación y alfabetización digital en el espacio de Tecnología desde primer año”, explica a Eduprensa Cora Steinberg, especialista en Educación de Unicef.

“A los 6 meses de implementación, ya vimos cosas muy interesantes. Nos encontramos con profesores con muchas ganas de animarse a hacer cosas diferentes. Generamos tres proyectos por área para todo el año, con preguntas auténticas que les proponen a los chicos trabajar en torno a la resolución de problemas, con evaluación formativa. Todas las escuelas trabajan en red y se reúnen periódicamente”, agrega Steinberg.

“PLaNEA es un modelo en el que se acentúa la concentración horaria de los docentes y el trabajo por proyectos en seis áreas fundamentales”, explica Cora Steinberg, especialista en Educación de Unicef

El último proyecto de las escuelas se titula “Cómo ser detector de mentiras”. Según cuenta Steinberg, “trabaja en torno a las estadísticas y la argumentación, cómo identificar indicadores estadísticos, cómo se construyen y cómo detectar mentiras”. Los estudiantes “utilizan los diarios y analizan los datos que aparecen citados, para detectar si dicen la verdad o si están tergiversando la información”. Todos los proyectos surgen a partir de una pregunta, y terminan con una producción de los alumnos. “El primer proyecto de Matemática, por ejemplo, fue ‘Cómo ser un buen mago’. Analizaron cómo detrás de los trucos de magia en realidad hay cálculos matemáticos, y terminaron haciendo un festival de magia”, relata Steinberg.

Desde Unicef aseguran que, al principio, los profesores se sumaron al nuevo modelo con temor, porque les exigía trabajar de una manera nueva, pero enseguida se entusiasmaron. Su rol es clave para que el impacto del cambio trascienda los límites de la escuela: según explica el informe de Unicef y Flacso, experiencias como la de las escuelas de Nuevo Formato y PLaNEA en Tucumán apuntan a generar en el sistema educativo “un germen orientado al cambio”. Aunque no está previsto que estos modelos se universalicen a todas las escuelas de la provincia, estas iniciativas apuestan al efecto multiplicador de los docentes: son ellos quienes pueden llevar estas formas de trabajo a otras instituciones, diseminando así un nuevo modelo escolar.

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