Tzvika Feldfogel: Aprender habilidades complejas por medio del juego

Feldfogel es el creador de Accelium, una herramienta de formación virtual para desarrollar destrezas de pensamiento. El ingrediente "secreto", asegura él, es el juego. Toma de decisiones, resolución de problemas, creatividad y trabajo en equipo son algunas de las habilidades que los alumnos aprenden a través de esta metodología, que ya funciona en 30 países.

Tzvika Feldfogel es un emprendedor educativo israelí, fundador de Accelium y MindLab.

Tzvika Feldfogel es israelí, ingeniero y apasionado por el ajedrez. Desde hace 24 años se dedica a la educación, a través de emprendimientos educativos que colocan al juego en el centro del proceso de aprendizaje. Empezó en Israel y luego se fue expandiendo por los 5 continentes: este año llegó a la Argentina con Accelium, una metodología educativa que enseña habilidades complejas por medio de juegos digitales. A nivel global, Accelium funciona en escuelas de 30 países, con impacto en unos 4 millones de alumnos. En esta entrevista, Feldfogel explica en qué consiste la metodología y reflexiona sobre el desafío de enseñar habilidades en la escuela.

–¿Cuál es el propósito del método que ustedes desarrollaron?

–La idea es trabajar high-order thinking skills (habilidades mentales de orden superior), no contenidos puntuales como matemática o inglés. Eso ya se enseña; nosotros a través de la metodología también reforzamos los resultados en esas áreas. Matemática es un medium-level thinking skill (habilidad mental de nivel medio); una habilidad mental de nivel bajo sería cómo mejorar la memoria, es decir, una técnica. Las capacidades de orden superior, en cambio, tienen que ver con la toma de decisiones, resolución de problemas, creatividad, trabajo en equipo, pensamiento sistémico, pensamiento flexible, reconocer tus errores y aprender de los fracasos (cognitivos, emocionales y sociales). Hay mucho para aprender, de manera bien estructurada, sobre la resolución de problemas. Desde preescolar hasta el CEO de una empresa.

–¿Cómo funciona el método?

–El proceso comienza con una introducción al tema principal en una sesión: por ejemplo, estrategias para resolver problemas. Esa contextualización es una actividad corta, de 5 o 10 minutos, interactiva. En segundo lugar, se plantean juegos digitales de estrategia, simples de aprender y profundos. Al jugar, el sistema de inteligencia artificial te provee feedback, te ofrece pistas, analiza lo que estás haciendo y genera un perfil, adapta el nivel según tus resultados, etcétera. Durante el juego, el profesor-facilitador pasa entre los grupos, plantea preguntas, promueve el pensamiento autónomo y la reflexión.

“Las capacidades de orden superior tienen que ver con la toma de decisiones, resolución de problemas, creatividad, trabajo en equipo, pensamiento sistémico, pensamiento flexible, reconocer tus errores y aprender de los fracasos”

En tercer lugar, se vuelve a agrupar toda la clase, analizamos el juego para cristalizar alguna estrategia que nos ayuda a resolver problemas mejor. Esa estrategia es un modelo metacognitivo, un proceso abstracto que me ayuda a entender mejor mi propio proceso. Lo presentamos de una manera divertida, en la medida en que es posible. Por ejemplo, presentamos la “colaboración” con la metáfora de las aves migratorias. El problema es que la estrategia en sí misma es difícil, entonces la traducimos inmediatamente al juego, para que se vuelva divertida, concreta, practicable. Con el juego la practican, la entienden, se dan cuenta de que es útil.

Finalmente, la última parte: ya que esta estrategia es útil, ¿cómo la utilizo en la vida? En matemática, en inglés, en relaciones sociales, en dilemas internos, en arte, ciencias. Esta última etapa consiste en transferir.

–¿El docente que conduce este proceso pertenece a la misma escuela?

–Sí, es un docente de la escuela. El docente conoce la clase, un profesor externo no. Por otro lado, el impacto no es solo sobre los estudiantes, sino también sobre los docentes. A través de la metodología, cambia algo. Los profesores empiezan a cambiar su rol, abandonan las clases expositivas y se vuelven facilitadores, plantean preguntas, no proveen respuestas. Enseñar de una manera diferente es el centro de la metodología. Ese cambio, que parece pequeño, se va haciendo más grande a medida que crece la implementación. Además, los docentes pueden aplicar las estrategias de Accelium en las otras disciplinas que enseñan. El docente de la escuela es clave: por ahí pasa todo.

–¿Se implementa en horario escolar o de manera extracurricular?

–La implementación es en una hora escolar, que no puede ser adicional al horario de la escuela. El compromiso, que funciona muy bien, es que la escuela “sacrifica” una hora de matemática a la semana e integra Accelium. Hay varios estudios que hicimos con universidades que demuestran que no solo mejoran las destrezas, sino también los resultados académicos en la disciplina en la que “sacrificaron” esa hora. Porque otro punto de vista sobre la misma materia es más efectivo que una hora de más de lo mismo. Se puede integrar en matemática, lengua, ciencias o filosofía. Cada escuela, según su orientación, puede sacrificar esa hora y va a tener un doble efecto: mejoran las destrezas y mejora el rendimiento escolar.

“Hay varios estudios que hicimos con universidades que demuestran que no solo mejoran las destrezas, sino también los resultados académicos en la disciplina”

Si lo hiciéramos de manera extracurricular, tendría muy poco impacto sobre el sistema educativo, porque llegaríamos a muy pocos alumnos. Nos interesa llegar a todos los chicos, a lo largo de varios años. La cantidad de alumnos, la continuidad y la aplicación en otras disciplinas son fundamentales para nosotros, y eso no lo lográs en el horario extracurricular.

–Si tuvieras que resumir la filosofía de Accelium, ¿cómo la definirías?

–En tres palabras: life-long learning (aprendizaje durante toda la vida). Otro concepto clave: awareness (conciencia). Sin conciencia, si no me conozco, ¿cómo voy a mejorar? Aprender a aprender es otro modo de resumirlo. Hace poco, mi sobrino tenía un examen de matemática y me pidió ayuda porque soy ingeniero. Tenía dificultades con trigonometría. Nos sentamos, me empezó a hacer preguntas y mi respuesta siempre era: “No estoy seguro, dejame pensarlo”. Después de 10 minutos, le dije que no lo podía ayudar. En la vida hay movimiento: yo era ingeniero, estudié matemática, pero ahora me dedico a la educación. ¿Con qué te quedás? Con los hábitos de aprender a aprender, con la conciencia, con la costumbre de aprender algo nuevo, de adaptarte al cambio. Yo soy judío: la historia judía es que cada dos por tres nos quitan todo y nos expulsan. El Holocausto, la expulsión de los judíos de España en 1492… Con esta historia, ¿qué se lleva uno de un país a otro cuando se queda sin nada? La educación.

–Aprendizaje a lo largo de la vida, aprender a aprender… son conceptos que aparecen mucho en el discurso educativo, pero no está claro hasta qué punto están cambiando las prácticas.

Se habla mucho, pero se hace poco. No porque la gente no quiera, sino porque no sabe cómo. No hay tradición de una clase de high-order thinking skills (habilidades mentales de orden superior) y life skills (habilidades para la vida). Hay teorías en las últimas décadas, pero muchas veces se fracasa al llevarlas al campo, porque falta el ingrediente secreto, que es el juego y la experiencia de hacerlo desde abajo hacia arriba, reforzando lo que funciona y descartando lo que no. Nosotros no empezamos con una teoría: empezamos con dos escuelas que se animaron. Hay intentos, experimentos; nosotros empezamos hace 24 años y fuimos mejorando.

“Yo soy judío: la historia judía es que cada dos por tres nos quitan todo y nos expulsan. El Holocausto, la expulsión de los judíos de España en 1492… Con esta historia, ¿qué se lleva uno de un país a otro cuando se queda sin nada? La educación”

Los exámenes PISA son un ejemplo de que esto está cambiando. Hasta ahora, PISA siempre evaluó matemática, lengua y ciencias. Ahora están empezando a medir resolución de problemas, están hablando de empezar a integrar más habilidades blandas. No están hablando de profundizar los contenidos de matemática. El mundo educativo entiende que esas habilidades son más importantes que aprender un contenido muy específico que no va a ser relevante dentro de 10 años.

Todo está cambiando cada vez más rápido. Hay que saber adaptarse: eso requiere destrezas, saber manejarse en el mundo. Es difícil de enseñar; nosotros tenemos nuestra manera de hacerlo. También es difícil de medir, aunque hoy el sistema educativo está acostumbrado a medir cualquier cosa. Eso es el futuro: desarrollar gente que pueda aprender autónomamente, en un mundo que cambia todo el tiempo.

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