Últimos días para presentar nominaciones al Global Teacher Prize

El "Premio Nobel" de la educación, entregado por Fundación Varkey, reconoce con un millón de dólares la importancia de la labor docente y busca promover la excelencia en la enseñanza en todo el mundo. En las últimas ediciones hubo tres maestras argentinas entre los 50 finalistas. La postulación es online.

La docente canadiense Maggie McDonnell fue la ganadora de la última edición del Global Teacher Prize, en marzo de este año.

Hasta el domingo 8 de octubre está abierta la nominación para el Global Teacher Prize, el “Premio Nobel” de la educación organizado por Fundación Varkey, que reconoce con 1.000.000 de dólares la importancia de la labor docente y busca promover la excelencia en la enseñanza. El ganador se anunciará durante el Global Education and Skills Forum 2018 en Dubai. Pricewaterhouse Coopers inspeccionará el proceso de selección.

Para participar, es necesario completar el formulario de solicitud y seguir las instrucciones que figuran en la página web www.globalteacherprize.org. Además de postular a un buen maestro, los docentes pueden nominarse a sí mismos.

Los jueces evaluarán las solicitudes según los criterios siguientes: que los maestros hayan recibido reconocimiento de sus logros en el aula y más allá de esta, por parte de los alumnos, colegas, directores de escuela o miembros de la comunidad; hayan empleado prácticas innovadoras y eficaces; hayan logrado resultados de aprendizaje demostrables en el aula; hayan preparado a los alumnos para que sean ciudadanos globales en un mundo en el que se encontrarán con personas de diferentes religiones, culturas y nacionalidades; hayan alcanzado logros en la comunidad más allá del aula; hayan incentivado a otros para que se sumen a la labor docente; hayan contribuido en debates públicos sobre la labor docente, ya sea mediante la escritura de artículos o blogs, o la participación en los medios de comunicación, campañas en redes sociales, eventos o conferencias.

La ganadora de este año fue la docente canadiense Maggie Macdonnell, que enseña a adolescentes en Salluit, una localidad aislada en el Ártico canadiense, con poco más de 1.300 habitantes, a la que solo puede accederse por avión. Sus alumnos son esquimales pertenecientes a la comunidad aborigen inuit, que en los últimos años enfrentó un grave problema de suicidios juveniles. En una entrevista con Eduprensa, Maggie contó: “Cualquiera haya sido el problema que el alumno te dio ayer, lo dejás en la puerta. Los estudiantes llegan a la mañana siguiente, les sonreís y les das la bienvenida, les mostrás que estás feliz de que vengan, y comenzás otra vez. Por supuesto, los adolescentes te van a poner a prueba. Hay que tratar de no personalizarlo y recordar que uno es solo un momento en esa historia, que puede ser una larga historia que se remonte a generaciones”.

En las últimas dos ediciones hubo docentes argentinas entre los 50 finalistas. En 2016 fueron Inés Bulacio, de la escuela del Hospital Gutiérrez (que este año quedó segunda en el premio nacional Maestros Argentinos), y Graciana Goicoechandia, directora de un colegio en Las Flores. En 2017 la seleccionada fue Silvana Corso, directora de la Escuela de Educación Media Nº 2 “Rumania” de Villa Real, que se caracteriza por su trabajo inclusivo.

En una entrevista con Eduprensa, Silvana reflexionaba: “Si me voy a quedar esperando que el sistema cambie, se pasan generaciones de pibes. Si vas a poner el sistema como excusa, dedicate a otra cosa. Porque el sistema históricamente no respondió. Para mí hay que transformar el sistema desde la base. Hay que crear otra escuela. Yo siempre digo: la revolución la iniciamos en las escuelas, y así podemos llegar a cambiar el sistema. Si cada uno hace la diferencia en su escuela, al final vamos a obligar al sistema a cambiar”.

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